Existe una raza de clarividentes que construyen más de la mitad de su identidad en base al desprecio. Hablan pestes de quien abraza una vida sencilla y sin adornos. Una raza cuyos especímenes huyen de los trabajos feos, de los turnos partidos, de lo físico, de la crianza, del sector servicios. Seres de luz, nómadas…
“Son cosas de críos” es una frase útil y sintética como pocas. Un poco frase “de mierda” si se me permite. Puede parecer inofensiva, como jugar con fuego. Y es verdad que no hay mejor manera de fulminar una conversación cargada de posibles consecuencias. Ojo, debajo de esas cuatro palabras hay un entramado de estructuras…
A ningún ser humano viviente se le escapa que el diálogo ha fenecido. Pero no fenecido como la planta que parece muerta y se cubre de hojas rojas a fin de año. Fenecido del todo; de oler fuerte, de no resucitar, ni al tercer día ni al cuarto. Porque digo yo que si me aprieto…
